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Rutina:
Mañana fría de invierno, dulce aroma de la metrópolis despertándose, vehículos en funcionamiento, el sol sale poco a poco. Yo mientras tanto paseo con calma bajo los edificios, aún fríos, los arboles hacen danzar a sus delicadas hojas, ayudados por la entrecortada brisa. El suelo esta húmedo gracias al temprano rocío.
Estoy escuchando música en el silencio de mi paseo matutino, todo está calmado, un día más, como otro cualquiera, pero aún así, parece como si nunca se fuera a repetir, ese instante que vivo cada segundo, no volverá, pero es disfrutado en su totalidad.
Es un sencillo momento, cual fugaz, da pena que se acabe con la interrupción de alguien que intenta ser eficaz en lo que el ámbito social se refiere. Acaba un momento feliz, empieza de nuevo la curiosa rutina, que aunque sea preciosa, es intercambiada por lo mejor de esta vida, la soledad acompañada de pensamientos propios, que con la fabulosas canciones que retumban en mi oído, los convierten en algo digno de recordar. La subjetividad me asombra, no suelen gustar, los momentos así, a quien lo haga, premio se merece.
Muerte en el hospital:
Estaba tumbado en la cama, mirando al techo, pensando en que le diría el médico, las pruebas estaban ya echas, solo faltaba saber el resultado. Después de dos largas horas el medico entró en la habitación, se dirigió al paciente y tras un breve silencio dijo -Lo siento. Pretendía continuar, pero el enfermo le interrumpió. -No hace falta que siga, se nota en su cara, voy a morir, de todas formas no me esperaba otra cosa debido a mi poca fortuna. No creo que a usted le importe en absoluto,pero me siento bien, me conozco muy afondo y estaba cansado de convivir tanto tiempo con alguien que no me supone duda alguna, tenía ganas de cambiar, aunque no lo deseo tanto como parece.El tabaco me lo dio todo, gracias a mi empresa tuve dinero, gracias a los pobres fumadores, gano millones cada mes, gracias a el he tenido un trabajo durante mucho tiempo, pero ahora es él, el que me quita la vida, muero de cáncer de pulmón, aún así ni en mi ultimo momento lo dejaré, ya que se lo debo, si es tan amable, ¿Me dejaría fumar en esta sala fría y horrible hasta que muera?. El doctor, bastante extrañado por aquel discurso de semejante demente, respondió. -Supongo que si, le dejaré. Tras esto, el paciente sacó un cigarro del paquete que estaba guardado en la mesa de al lado de la cama y lo encendió. -Ahora volvemos a estar juntos, no te dejaré. Susurró el desgraciado.
Un hombre poco deseado:
Hay lugares y lugares, como puedan ser un parque, una biblioteca, tu lugar de estudio o de trabajo...
Cada uno de estos sitios, tienen una forma de comportarse y algunos, incluso de vestirse, no todo el mundo lo respeta hoy en día, pongamos un ejemplo:
Estamos estudiando, hay un silencio sepulcral, todos están concentrados en su libro. Entonces, llega el típico señor que se hace notar, va vestido de colores bastante chillones y encima no combinan ente ellos. Arrastra la silla, de forma estruendosa y desagradable. Cuando a conseguido dominar la situación, se le cae el estuche hortera de metal, los demás estudiantes se empiezan a cansar de aquel tipo. Pasa una media hora, parece que todo se a calmado, y de repente vuelve a sonar el odiado ruido de la silla deslizándose por el suelo, el maldito mal educado se levanta sacando un paquete de tabaco y se dirige a la puerta.
Este es el ejemplo de persona que nadie se desea encontrar, pero por supuesto hay más prototipos, el pesado del autobús, el compañero coñazo que no para de hablar, el que pregunta por todo, el amigo que repite todas las anécdotas de forma diferente, aunque lo acabes de decir tu..... La pregunta, es,
¿Si los metiéramos a todos en una habitación cerrada, se aguantarían entre ellos o terminarían matándose?
Prototipo:
Esperaba tranquilamente, era una sencilla noche de sábado. Algún que otro policía observaba con intimidación a los jóvenes que andaban cerca, los dependientes comenzaban a cerrar sus comercios y los hombres enchaquetados que por la mañana llenaban la calle, desaparecían poco a poco.
Todo se convertía en un ir y venir de adolescentes patéticos que intentaban ser algo más que sus compañeros de estupidez, no conseguían más que emborracharse en distintas esquinas esperando que la “zorra” que los acompañaba escogiera a algunos de esos desgraciados para su coito personal.
Vestían de forma bastante hortera, la mayoría y por supuesto intentaban seguir una moda impuesta por algunas de esas personas que son inteligentes, tienen dinero, y son muy cabrones. (Siento poner adjetivos tan vulgares, ya que le quitan estilo a la escritura, pero entre mi poco conocimiento y a las personas a las que me refiero creo que es lo mejor).Bien pues, una duda revoloteaba en mi cabeza, ¿Esa gente aspiraba a algo más que esperar a que llegue el fin de semana para “divertirse”?. La verdad, no lo creo, es una vida un tanto absurda, he aquí nuestra sociedad, desde mi punto de vista. Todos siguen unos parámetros, distintos grupos etc...
Solo uno de los que allí se encontraban, podía decir que no seguía las espectativas del resto, intentaba seguir la frase que un anónimo dijo una vez en un momento de cordura, "Ganate la libertad de ser el individuo y no la masa". Realmente es libertad, ya que no sigues a la mayoría, piensas y actuas de forma diferente.Fin:
Se desperto, mientras pensaba en como se realizaria aquel dia, bajo de la cama y se dirigio a la cocina. Empezo a preparar el cafe, en su perturbada mente, creia tener bajo control todo lo que su sencilla vida le daba, mas tarde, asomo la cara por la ventana, como siempre, para sentir la brisa del aun temprano dia, el frio aire golpeaba su rostro, estaba agusto, ya que todo aquello denotaba el comienzo de otra nueva gran aventura como cada dia.
Cuando termino su delicioso desayuno, encendio el ordenador, dejando que una musica bastante tranquila saliese despedida por los altavoces que colgaban de varias partes del cuarto. Comenzo a desnudarse para realizar el siguiente acto que daba proceso todas las mañanas, una bien caliente ducha. Abrio el grifo, mientras esperaba que se calentase el agua, se miro al espejo. Luego, despues de unos segundos de ensimismamiento, marcho para sucumbir a los placeres de la higiene.
Tras unos minutos, acabo, abrio la mampara y salio. Algo raro ocurria, no notaba el cortante frio como de constumbre.
Fue de nuevo al espejo, su reflejo no aparecia, miro al suelo, pero su sombra no se proyectaba, se pellizco, y no le dolio, entonces se dijo para si. Despues de todo lo vivido, ¿De verdad ha merecido la pena?.
Incendio:
Una oleada de humo espeso y grisaceo me sube por la nariz, entra por la garganta y me oprime los pulmones. Luego cai de rodillas, mi rostro toco el duro suelo, estremeci. Hubiera llorado si hubiera podido, habria gritado, tenia que moverme, tenia que salvarme, pero no, no hice nada, solamente me quede quieto, sin fuerzas ante aquella situacion tan desesperada como extraordinaria. Deje que mi respiracion bajara su ritmo, entrecerre los ojos, ya que no podia ver nada. Notaba las punzadas de calor en los pies, pero no los podia mover, la muerte estaba al acecho, era inminente, no saldria de aquel incendio.
No hubo ningun angel guardian que le salvara, aquel dia no hubo fotos,
nada se guardo detras de una brillante y suave capa de papel, alli, tan solo quedan reflejados los atisbos de felicidad que la gente puede alcanzar.
Bonito poema, espero que el nuevo blog se llene de grandes cosas
ResponderEliminarcon la boca abierta me hayo. grandioso!! en la habitación de al lado vive un genio, desconocido por su in-genio de hayarse absorto al mundo..
ResponderEliminarnena
no dejes de escribir
ResponderEliminar¿HaYarse????????????????????????????????????????
ResponderEliminar¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿haYarse?
Creo que me voy a dedicar a arañarme los ojos durante el resto de la noche.
haYarse...
Tú sí que puedes dejar de escribir.
lo siento hijo pero la tecla de L no se haYYa en mi teclado
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